Por fin Francisco Javier Lavandera cuenta en estas páginas, de la mano de Fernando Múgica, toda la verdad del entramado asturiano de la dinamita. Repasa su vida: las palizas en el colegio, su periodo punk, su coqueteo con millonarios golpistas, sus dramáticas vivencias como minero del carbón; transmite, desde su experiencia como vigilante de un club, todos los detalles del sórdido mundo de la prostitución; detalla las relaciones sexuales que ha mantenido con más de cien mujeres y revive las atrocidades que presenció como mercenario en África.
Además, desmenuza los sinsabores de su recorrido por España como testigo protegido, así como el abandono al que ha sido sometido, y por encima de todo demuestra una valentía heroica al dar un testimonio que es imprescindible para acercarse a la verdad del 11-M.